Agradecimientos
A mis papás, hermanos y familia extendida, por brindarme apoyo emocional y por enseñarme el valor del esfuerzo y la dedicación.
A mis amigos y a Mariana, por acompañarme durante este largo proceso, siempre dispuestos a retroalimentar mis inquietudes intelectuales y a escuchar mis angustias y alegrías.
Al profesor Juan Carlos Castillo, por dedicar su tiempo a orientar mi trabajo por las sendas de la investigación empírica. Al profesor Manuel Antonio Garretón, por estimular en mí las reflexiones necesarias para responder las preguntas que aquí se plantean.